Jason Licker, un americano en Asia

Jason Licker, un americano en Asia
Él es el más asiático de los americanos, y él tiene oro en sus manos: Jason Licker, un pastelero instalado en Asia desde hace ahora 12 años, no ha acabado de impresionarse. Nos cuenta su amor por los postres perfectamente equilibrados el dulce y la acidez, y su pasión por los purés Les vergers Boiron.

Jason, ¿cómo te enamoraste de la pastelería?Siempre he tenido un amor incondicional por la comida. ¡De niño, no se me resistió ningún donut! En realidad comencé a cocinar cuando mi madre fue diagnosticada con una enfermedad grave, tenía 19 años de edad. Empezamos a hacer pasteles juntos y algo me hizo clic, me enamoré locamente de la pastelería. A pesar de que ella no ha tenido tiempo de saber que me iba a convertir en un chef pastelero, esos momentos con ella que me inspiran y me hacen cocinar con amor.

Háblanos de tu viaje a Asia.
Salí de Estados Unidos para vivir una gran aventura de vida en Asia, entre el Westin Bund en Shanghai, el Venetian en Macao, el Marriott en Hong Kong, y más recientemente en los restaurantes Cé La Vie en Hong Kong, Bangkok y Singapur. ¡Ya llevo 12 años en Asia!

Me dijeron que te encantan los purés de frutas Les vergers Boiron... ¿es cierto?
Los purés de frutas son una parte clave en muchos de mis postres. Yo diría que utilizo mucho los purés de mango y frambuesa, pero mis purés favoritos son los más picantes y con un toque de amargor como kalamansi, lima, limón amarillo y la maracuyá. Lo utilizo para contrarrestar el azúcar en algunos de mis postres. El ejemplo típico es mi postre "Thai Tropicalé", inspirado en el sudeste asiático, donde encontramos un mousse de mango bastante redondo y dulce, equilibrado por la acidez y el amargor del puré de limón, y la suavidad y frescura de la nuez de coco. Me encantan los postres que desafían el paladar, que son frescos y ligeros.

Cuéntanos todo sobre tu libro "Lickerland: Postres con acento asiático de Jason Licker" ("Lickerland: Asian-Accented Desserts by Jason Licker").
Este es el trabajo de un equipo, las magníficas fotos de Jason Michael Lang y el grafismo de Pim Pirom y Thidarat Thaiyanon, fue formidable. Combinar el trabajo de toda mi vida con estos talentos ha dado una verdadera obra de arte. No se trata solo de un libro de cocina, sino de un libro sobre el trabajo, y de cumplir tus sueños. Creo de verdad que cuando alguien pone toda su alma en algo, la magia aparece. 

 

 
Julio 2017